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Saber Perdonar es Saber Amarse a Uno Mismo  0

saber-perdonar-es-saber-amarse-a-uno-mismoEstimado/a Amigo/a,

Perdonar es sumamente importante para tener buena salud y ser feliz. Algunos dicen que saber perdonar es de sabios, otros, dicen que es de valientes. Personalmente, creo que saber perdonar es saber amarse a uno mismo, para luego, empezar a amar a los demás. Te lo explicaré en este artículo.

He oído decir en muchas ocasiones “ya lo he perdonado, pero no puedo verlo”, o, “ya lo perdoné pero no me olvido de lo que me hizo”, o, “aunque la perdone, nada volverá a ser como antes”, etc., etc., etc. ¿Te suena familiar?

Tal vez en este momento estés atravesando por una situación en la que necesitas perdonar y liberarte de esa carga pesada y lo intentas pero no logras conseguirlo…

En este artículo quiero compartir contigo una perspectiva sobre este tema con el afán de ayudarte a tomar conciencia de cómo saber perdonar es imprescindible para tener salud y felicidad. Además, para cumplir la ley divina, de amar al prójimo como a uno mismo.

Quiero empezar partiendo de la premisa “Quien sabe amar, sabe perdonar. Quien perdona, ama de verdad”. Además, quiero también invitarte a tomar en cuenta estas dos consideraciones: el amor y el saber perdonar vienen de nuestra esencia divina; el no perdonar, viene del ego. El amor nunca produce dolor; el ego, sí.

Ahora quiero que veas lo siguiente. El ego se manifiesta a través de la mente… te hace ver lo que “te hicieron” una y otra vez, te hace sentir lo que “viviste” una y otra vez, y te hace escuchar lo que te “dijeron” una y otra vez. ¿Verdad?

Es decir, es tu propia mente la que te lleva a “recordar” todo lo experimentado y no tu ser interno o tu conciencia.

Ahora, me gustaría que pienses en el proceso: tu ego controla tu mente. Tu ego es el conjunto de manifestaciones psicológicas indeseables, como la ira, el orgullo, el odio, etc. El ego, al ponerte las imágenes, las sensaciones, o las palabras mencionadas, te hace crear pensamientos que luego se convierten en sentimientos y/o emociones, luego estás se convierten en estrategias mentales, es decir, tu mente dice “te odio”’ “te detesto”. “eres un/una tal por cual”, “no quiero verte nunca más”, “no me interesa tu amistad”, etc. Ante estas estrategias mentales, tu conducta o tu comportamiento es de indiferencia, de desaire, de animadversión, de antipatía, de víctima, etc. ¿Cuál es tu resultado? Dolor, sufrimiento, enfermedad, e, incluso, la muerte.

Fíjate bien, que todo esto pasa en ti… en tu mente (pensamientos) y luego en tu corazón (sentimientos), y luego en todo tu cuerpo (estrategias mentales y comportamiento). No en la de la persona que no perdonas.

El hecho de que tu mente está gobernada por tu ego te hace sentir ira, enojo, orgullo, rencor, odio, y todo ese conjunto de sentimientos o emociones tóxicas que a lo único que te conducen es a la enfermedad e infelicidad. ¿Me sigues?

Ahora continuemos con el proceso.

Tú quieres liberarte. Te sientes mal, sientes que necesitas eliminar el rencor o el resentimiento que llevas dentro, ya que no te sirve para ser feliz; sino, por el contrario, solo te hace sentir infelicidad. Es tu ser interior, tu sabiduría divina o tu conciencia la que se manifiesta, y dices “de corazón te perdono”. ¿No es así? Y piensas que ya te liberaste…

Sin embargo, pronto ves a esa persona e inmediatamente empiezas a “recordar” lo que te hizo, vuelves a sentir nudos en el estómago, e incluso a recordar palabras que fueron y vinieron. Y nuevamente, empieza el círculo vicioso del resentimiento. Aunque en apariencia tú has perdonado, la realidad es que no lo has hecho, ya que cuando hay un verdadero perdón ya no vuelves a “vivir” lo experimentado. Mientras lo sigas sintiendo, tu perdón ha sido solo de palabra, no real.

¿Qué ha sucedido?

Aunque te suene extraño, lo que ha sucedido es que has perdonado con el corazón.

¿Qué significa esto?

Significa que el ciclo del resentimiento no empieza en el corazón, sino en la mente. Es allí donde se encuentra la raíz de la situación. Eso trae como consecuencia que al perdonar con el corazón no estás haciendo un verdadero o total perdón, sino un perdón irreal o parcial.

El verdadero perdón es aquel que se hace desde la mente, no desde el corazón. ¿Sorprendido?

Me imagino que te debes haber quedado con la boca abierta. Yo también me quedé sorprendida al conocer esto, y por ello te lo comparto, para que sepas perdonar, tu vida cambie, tengas salud y seas feliz.

 De hecho, al perdonar con la mente podemos generar sentimientos y emociones positivas que nos ayudarán a sentirnos bien, sanos y felices. Recuerda esto: Los sentimientos se derivan de los pensamientos. Si nuestros pensamientos son de ira, de odio, de rencor, los sentimientos o emociones también lo serán. Por el contrario, si nuestros pensamientos son de alegría, de amor, de agradecimiento, nuestros sentimientos o emociones también lo serán, y tendremos salud, bienestar y felicidad. La pregunta es, ¿Qué sentimientos quieres tener tú?

Quizás ahora puedas ver que mientras se está viviendo con el rencor o el resentimiento no hay cabida para el amor. Lo peor de todo es que el rencor y el resentimiento nos producen enfermedad…

Ahora bien, cuando hablo de resentimiento, no solo me refiero a lo que has vivido en los últimos dos o tres años de tu vida. En realidad, me refiero a todas las experiencias no digeridas apropiadamente desde que te encontrabas en el vientre materno, es decir desde las dos semanas de gestación.

Todas las experiencias vividas desde ese momento están guardadas en nuestra neurología. Como mencioné en un artículo anterior, nuestro cerebro guarda todas nuestras experiencias en forma de circuitos neuronales. Esos circuitos son activados por la mente y sabotean nuestra salud, nuestro bienestar y nuestra felicidad.

Esto generalmente se hace en un proceso totalmente inconsciente, es por ello que muchas veces aunque no recordamos los eventos, guardamos resentimientos, y actuamos de una forma o de otra que no es la más apropiada, sin darnos cuenta.

Así, por ejemplo, supongamos que de niño viviste una mala experiencia con las personas que te criaron que te dejó un sabor amargo. Aparentemente lo olvidaste al trascurrir de los años; sin embargo, tu cerebro lo tiene registrado, y tu mente generará el mismo sabor amargo cada vez que active el circuito neuronal archivado. Ese sabor amargo, puede convertirse en gastritis, problemas de colesterol, diabetes, hipertensión arterial, etc.

Asimismo, ese sabor amargo se puede convertir en un tumor o en el peor de los casos en cáncer. Así es. El cáncer es una enfermedad causada por el resentimiento. La biogenética ha demostrado que las denominadas enfermedades degenerativas tienen una causa emocional, esa emoción (negativa) en el caso del cáncer es el resentimiento.

Para saber perdonar, por tanto, necesitamos realizar un trabajo mental; es decir, necesitamos cambiar los circuitos neuronales que activan experiencias vividas. Esa es la manera de lograr que después de perdonar a alguien sientas amor por ese alguien al verlo, y no lo vivido anteriormente.

Sentirás amor porque tu ego ya no tendrá ninguna vía para expresarse, ya que al cambiar los circuitos neuronales, cambias la vía de manifestación del ego, y nace, en su lugar, una nueva vía dirigida por la conciencia o tu sabiduría divina o ser interior, de la cual emana solo amor, ese amor va hacia ti mismo primero y luego hacia los demás. ¿No te parece maravilloso? Se cumple el mandamiento divino.

Lo que trato de ilustrarte es que saber perdonar es un trabajo mental que te conduce a amarte a ti mismo. No se puede realizar un perdón verdadero sin hacer cambios en nuestra neurología o circuitos neuronales. No hay un verdadero perdón en donde no fluya el amor. Como dije al inicio, saber perdonar es saber amarse a uno mismo.

Seguramente te debes estar preguntando, ¿Cómo hago este cambio, verdad? Bueno, en PNL existe una técnica muy efectiva para hacer un verdadero perdón, y como coach internacional con PNL certificada, me dará muchísimo gusto colaborar contigo en la aplicación de esta poderosa técnica.

Así que si tú quieres ver los beneficios que te traerán el saber perdonar, aquí está tu oportunidad. ¿Estás listo/a para empezar? Contáctame.

Fortuna.
Coach Internacional con PNL.

Uso del Inconsciente con Conciencia  0

uso-del-inconsciente-con-concienciaEstimado/a amigo/a,

En el artículo anterior te mostraba lo que es el inconsciente y por qué necesitamos escucharlo. En esta ocasión profundizaré el tema del uso del inconsciente con conciencia por considerarlo de gran importancia.

Pero antes, me gustaría que veas que tanto la mente consciente como la mente inconsciente pertenecen al plano mental, un plano diferente al plano de la conciencia. El plano mental pertenece a lo humano, a lo terrenal, en tanto que el plano de la conciencia pertenece a lo divino.

La conciencia utiliza la mente inconsciente como vehículo de conexión entre la parte humana y la parte divina. De hecho, es a través de nuestro inconsciente que estamos conectados con Nuestro Supremo Creador. La conciencia, nuestra parte divina, nos envía mensajes a través de la mente inconsciente para nuestro bienestar, salud y felicidad.

Ahora bien, la mente consciente, como lo manifesté en mi anterior artículo, es aquella que piensa, la que razona, la que usa la lógica, en donde se desarrolla el intelecto, y las inteligencias lógico-matemática y lingüística. Esta mente consciente se relaciona con el lado izquierdo del cerebro.

La mente consciente nos conecta con el mundo terrenal a través de los sentidos, y estoy convencida que su función es apoyar a la mente inconsciente a cumplir su misión. Ella se alimenta de los cinco sentidos, es por ello que necesita ver, sentir y escuchar.

Por su parte, la mente inconsciente, es aquella que “no piensa”, no razona, es analógica, es de visión holística, y es donde se desarrolla la creatividad, los dones innatos, talentos, virtudes y otras inteligencias, tales como la intrapersonal, la social, la espacial, la musical, etc. Es también donde se utiliza los supra-sentidos, como el oído oculto, la clarividencia, la intuición, etc., y en donde se desarrolla ese gran sentimiento al que denominamos amor. Hablar de la mente inconsciente es hablar del uso del lado derecho del cerebro.

Estudios en el plano de la psicología nos revelan que el uso que damos de la mente consciente es tan solo de un 3~5 por ciento. En tanto que el de la mente inconsciente es de un 97~95 por ciento. ¿Te imaginas lo poderosa que es? De hecho, la mente inconsciente es la que gobierna nuestra vida en mayor medida según lo que almacenemos en ella; es por ello que necesitamos hacer uso del inconsciente con conciencia.

Al solo desarrollar las inteligencias lógico-matemática y lingüística estamos usando un porcentaje muy reducido de nuestro potencial, dejando a un lado las otras inteligencias, la creatividad y los dones naturales “al olvido”, trayendo como consecuencia la frustración e infelicidad en nuestra existencia.

Algunos opinan que la mente inconsciente es mucho más “lista” que la mente consciente. Por ejemplo, hay estudios que dicen que la mente consciente tiene una capacidad de procesamiento de unos 2.000 bits por segundo, por el contrario la mente inconsciente es capaz de procesar hasta 4.000.000.000.000 de bits por segundo (4 billones) o, dicho de otra manera, la mente inconsciente es capaz de procesar 2.000.000.000 millones de veces más bits por segundo que la mente consciente (espero no haberme equivocado con la división).

Independientemente de los ceros, lo que quiero decir es que nuestra mente inconsciente capta una vez y guarda toda la información que recibe en forma de circuitos neuronales, y sería como la “chica lista” de la clase; mientras que la mente consciente es como aquella chica que repite de clase; sin embargo, confiamos mucho más en los apuntes de la repetidora que de “la lista”.

Si bien nuestra mente inconsciente es la lista, es necesario que tengamos cuidado con lo que ella almacena, dado que “no razona”, “es literal” y tampoco no tiene “sentido del humor”, y te conducirá por la vida con lo que ella considere es lo mejor para ti, según su propio repertorio.

Lamentablemente, el mundo se ha convertido en un mundo “izquierdo”, en donde la escuela, institución importante de la sociedad, juega un rol muy importante al hacer hincapié en el uso del lado izquierdo del cerebro. Necesitamos que el mundo equilibre su uso del cerebro, necesitamos usar el lado derecho de nuestro cerebro, y hacer uso del inconsciente con conciencia.

Valoramos más lo que la gente dice desde el punto de vista meramente lingüístico pero no lo emocional (supra lingüístico) que viene de él/ella con el propósito de comprenderlo; es decir, sin considerar por qué dice lo que dice, qué pensamientos o sentimientos hay detrás de esas palabras o frases expresadas (Inteligencia social), y sin tener en cuenta de qué manera nosotros manejamos la recepción de sus palabras o frases (inteligencia intrapersonal).

Uno no se da cuenta de todo” -Roussseau. Yo agregaria, “uno se da cuenta de nada”.

Al hacer uso del inconsciente de manera consciente, podemos no solo vivir más sanos, sino también en paz y armonía con nosotros mismos y con los demás. Estoy segura que podríamos evitar las guerras, enfrentamientos, violencia, divorcios, etc.

Te pondré un ejemplo.

 Una persona que no ha desarrollado la inteligencia social desconoce, entre otras cosas, cómo comunicarse con los demás. Sin mala intención, transmite un mensaje “a su estilo”, utilizando un canal de comunicación y palabras inapropiadas para sus interlocutores. A su vez, los receptores del mensaje, que no han desarrollado la inteligencia intrapersonal, mal interpretan el mensaje recibido. Como consecuencia, se genera un sentimiento de antipatía, discordia, resentimiento, desarmonía, etc., con lo cual se deterioran sus relaciones.

Sabemos bien que no hay palabra mal dicha, sino mal interpretada. ¿De dónde viene la mala interpretación? De la mente lógica, egocéntrica, que está llena de juicios, valoraciones, creencias, instrucciones, quejas, sensaciones, etc.

Solemos pensar ante una palabra o frase que no nos gusta, “él/ella no me quiere, no le caigo bien, me odia, me quiere ver mal, etc.”, ¿no es verdad? Nunca pensamos o nos preguntamos, “qué está sintiendo él/ella para decir lo que dijo y de qué manera puedo ayudarle a sentirse mejor”…

Este es un escenario de la vida diaria, donde quiera que nos encontremos; en el hogar, en la escuela, en el centro laboral, de estudios, etc. ¡Cuántos divorcios, suicidios, guerras, etc., podrían evitarse! La mayoría de conflictos humanos se originan por la carencia de inteligencia intrapersonal y social. Es decir, por la falta de uso del lado derecho del cerebro.

¿Dónde aprendemos a desarrollar la inteligencia social? ¿Dónde a desarrollar la inteligencia intrapersonal? ¿Cómo aprendemos a desarrollar el amor, si vemos que se va perdiendo generación tras generación?

La escuela se enfoca en enseñarnos a leer y a escribir, principalmente. De hecho, el paso de un grado a otro se basa en qué tan bien podemos desarrollar operaciones matemáticas así como lingüísticas. ¿Te imaginas cómo sería el mundo si  la escuela evaluara a sus estudiantes por qué tan creativos son o qué tan buenas relaciones humanas desarrollan, o qué tanto crecimiento personal han desarrollado?

Es indudable que hemos hecho a un lado el uso del inconsciente con conciencia. Mas, mientras existamos, podemos hacer algo.

Ahora bien, quizás te estés preguntando si el inconsciente trabaja y cómo… El inconsciente trabaja pero a su libre albedrio, no bajo nuestro control, si cabe esta palabra. Es decir, nuestro inconsciente trabaja de manera “inconsciente”, valga la redundancia, y espero estarme haciendo entender.

Es por ello que necesitamos hacer uso del inconsciente con conciencia. ¿Qué significa esto? Significa que necesitamos volvernos menos analíticos, menos lógicos, menos razonativos, y dejar que nuestra creatividad se manifieste, que nuestros dones, talentos, virtudes y supra sentidos se desarrollen, que florezca el amor en nosotros.

Algo muy curioso que me gustaría mencionar aquí es que normalmente relacionamos el sentimiento del amor con el corazón; sin embargo, estudios científicos recientes revelan que el amor tiene como base el lado derecho del cerebro; es decir, que no sentimos con el corazón, sino con el cerebro.  ¿Qué piensas de ello?

La historia nos muestra cómo la lateralización del hemisferio cerebral izquierdo del mundo ha desarrollado violencia y guerras. Desde mi punto de vista, la actual crisis social es simplemente reflejo de esta lateralización.

Podemos ver cómo personas que a veces tienen muchos títulos académicos, una vasta instrucción, son muy intelectuales, pero analfabetos de sí mismos y sociales. Muchos de ellos son muy poco amables, o sociables, e incluso tienen dificultades para ser exitosos y felices. Hace muchos años atrás escuché que un estudio mostraba que estudiantes A o A+ en la escuela no eran necesariamente exitosos en la vida.

La historia, por su parte, nos cuenta que muchos que abandonaron la escuela desarrollaron su genialidad, como por ejemplo, Albert Einstein, a quien incluso se le consideró retardado mental.

Sé que existen personas que por naturaleza son “lógicas”, pero ello no significa que no puedan aprender a usar su inconsciente con conciencia.

De hecho, personalmente soy de este tipo de naturaleza. Sin embargo, he aprendido a meditar, a desarrollar mis supra-sentidos, y también estoy en el proceso de desarrollar mis otras inteligencias. Todo es cuestión de decisión y acción.

A través de la meditación podemos hacer uso del inconsciente con conciencia, así como también de otro tipo de prácticas holísticas como la de trabajo con los chacras, silenciar la mente consciente, estar en recuerdo de sí, disolución del ego, koan(es), mantras, descubrir quién eres y cuál es el propósito de tu vida y cumplirlo; o prácticas tan simples rutinarias como cepillarnos los dientes o peinarnos con la mano contraria a la que normalmente lo hacemos; tocar un instrumento musical, escuchar música clásica, danzar; o usar técnicas para desarrollar la creatividad sin pensar, etc.

¿Conoces tú alguna práctica adicional que te gustaría mencionar? Te invito a compartirla.

Usar nuestro inconsciente con conciencia y equilibrar el uso de nuestro cerebro nos permite ser más inteligentes, estar en armonía con nuestro ser interno, la naturaleza y los demás, y, con ello, en paz. Nos permite ver el mundo desde una óptica diferente, sin números ni letras, que nos conduce al bienestar, a la vida y a la felicidad.

Finalmente, el uso del inconsciente con conciencia nos conecta espiritualmente con Nuestro Supremo Creador, con Nuestro Padre, por lo que considero que esa es una de las razones principales para hacerlo.

Si no es para re-ligarnos con Él, ¿para qué entonces existimos?

Si lo que te he compartido a través de este artículo resuena en tus oídos, contáctame para darte una consulta gratuita de coaching con PNL, la herramienta más poderosa que puedes emplear hoy en día para hacer uso del inconsciente con conciencia. Nos vemos.

Fortuna.

Coach Internacional y Master Coach de Negocios con PNL

Que es el Inconsciente y Por Que Necesitamos Escucharlo  0

que es el inconsciente y por que necesitamos escucharloEstimado Amigo/a,

En este artículo voy a tratar de responder de la mejor forma posible la pregunta qué es el inconsciente y por qué necesitamos escucharlo.

Para empezar, quiero decirte que existen dos tipos de mente, la mente consciente y la mente inconsciente. La parte consciente es la que piensa, la que analiza y usa la lógica y está relacionada con la parte izquierda del cerebro.

Al hablar del inconsciente me refiero a la parte mental analógica, a la que no analiza, a la que “no piensa” y la que guarda todas nuestras experiencias existenciales. Suele decirse que el inconsciente es como una caja de Pandora, en él se encuentra todos nuestros recuerdos, vivencias, etc., y está relacionada con la parte derecha del cerebro.

Ahora bien, más allá de estas definiciones “lógicas” y sin el afán de filosofar, desde mi punto de vista, el inconsciente es el vehículo que utiliza nuestra parte divina para comunicarse con nosotros. Es decir, el inconsciente es una herramienta de nuestro SER divino con autonomía y sabiduría propia.

El inconsciente controla nuestras reacciones instintivas así como también el funcionamiento de nuestros órganos principales. Él hace que nuestro corazón lata, que nuestro estómago digiera, y que nuestros pulmones inhalen el aire y lo exhalen.

Por tanto, nuestro inconsciente es verdaderamente super valioso en nuestra vida. De hecho, él se encarga de nuestra supervivencia. Nos alerta enviándonos mensajes intuitivos, así como también se comunica con nosotros a diario a través de nuestros sueños.

Nuestro inconsciente quiere que estemos bien y que cumplamos nuestra misión. Esa es su misión. Por eso está continuamente enviándonos mensajes para que nos mantengamos en el camino y tengamos bienestar.

Es por ello que necesitamos escuchar a nuestro inconsciente. Necesitamos prestar oídos a sus mensajes, ya que ellos están destinados a evitarnos pasar malos ratos, tanto en nuestras relaciones como en la salud o en cualquier otra área existencial.

Las llamadas “corazonadas” son mensajes de nuestro inconsciente para ponernos alertas ante algún peligro o eventualidad. Asimismo, los dolores físicos que sentimos en el cuerpo, como por ejemplo una migraña, una gastritis, etc., todos estos son mensajes de nuestro inconsciente, de nuestra sabiduría divina que algo que estamos haciendo no es conveniente para nuestro bienestar.

Los sueños e incluso pesadillas son mensajes metafóricos que nos revelan nuestra realidad existencial con el propósito de que hagamos cambios.

Cuando nuestra vida no está yendo en la dirección apropiada, nuestro inconsciente nos alerta para que hagamos los cambios necesarios. Lamentablemente, la mayoría de las veces, por ignorancia, principalmente, hacemos caso omiso a sus mensajes. Por lo general, matamos al mensajero.

Te ilustraré para una mejor comprensión.

Cuando sentimos un dolor, ¿Qué hacemos por lo regular? Tomamos un calmante, ¿no es así? El dolor es el mensajero, el calmante es el aniquilador del mensajero.

Por ejemplo, supongamos que alguien tiene una gastritis. ¿Cómo se ha ido desarrollando? De hecho, una gastritis no fue gastritis desde un inicio. ¿Sabes cómo empezó? ¿Qué hizo la persona al respecto?

La mayoría de las veces los seres humanos solemos actuar de la siguiente manera:

El inconsciente envía una señal (dolor) y se alivia el dolor tomando una pastilla. El dolor es un síntoma, no es la causa del problema. Dado que el calmante evita sentir dolor, se continúa haciendo lo que causa el dolor, pero la persona no lo siente porque está tomando la pastilla, lo cual agudiza el problema.

Ante esta actitud, el inconsciente le envía un mensaje más fuerte, tal vez un cólico o algunas otras “molestias”. Ante esta situación, toma otra pastilla más fuerte para “que le calme”. Sin embargo, el problema se sigue acrecentando cada vez más y más. Las “molestias” se calman temporalmente pero el problema se sigue agrandando. Pasa un tiempo, el diagnóstico es ahora una gastritis, y se usa un aniquilador más fuerte.

Dado que las molestias no desaparecen realmente, solo se deja de sentirlas por los calmantes, el siguiente diagnostico podría ser una úlcera, o, tal vez un cáncer. ¿Cáncer? “Pero si yo me he cuidado toda la vida”, dirá el paciente”.

Sí y no. Desde el punto de vista de la medicina tradicional, se cuidó tomando medicina. Sin embargo, desde el punto de vista holístico, ese paciente nunca se cuidó; por el contrario, siempre hizo todo lo posible para enfermarse. Nunca escuchó a su inconsciente, aniquiló a sus mensajeros que le estaban alertando de la situación equivocada en que existía, y siguió haciéndolo sin tomar conciencia de ello.

Sé que esto puede sonarte bastante fuerte, y en verdad lo es, y además es muy triste. Sin embargo, es tan real como los hospitales llenos de personas que necesitan “ser curadas”.

La sabia naturaleza nos ha dado la herramienta para curarnos a nosotros mismos. Lamentablemente, hacemos oídos sordos. Dicen las Sagradas Escrituras… “Dichosos los que tienen oídos para oír” […] porque de ellos será el Reino de los Cielos; es decir, ellos gozarán de salud, felicidad y vida eterna.

Debido a que la medicina desde la época de Descartes, descartó (valga la redundancia) el enfoque holístico y consideró solo el aspecto físico, se dejó a un lado el aspecto emocional e incluso espiritual en los asuntos de la salud, haciendo caso omiso a los mensajes de nuestro inconsciente.

Claro está que si Descartes no hubiera concluido como concluyó en sus investigaciones, otra hubiera sido la manera de curarnos. Pero como yo siempre digo, lo que tiene que pasar, tiene que pasar. Así que lo único que nos queda es a partir de ahora aprender a escuchar a nuestro inconsciente para poder obtener la salud, la vida y la felicidad. Es por ello que decidí escribir este artículo.

Hoy en día la nueva ciencia ha demostrado que el 85 por ciento de las enfermedades que son degenerativas (cáncer, diabetes, artritis, estreñimiento, etc.) tienen una causa emocional/espiritual, por lo que no se debe tratar las dolencias del cuerpo solamente desde el punto de vista físico, ya que no se está atacando la raíz del problema, ni haciendo una curación real; por el contrario, se le está agudizando.

Esta información es reservada y solo unos cuantos tienen acceso a ella, ya que va en contra de los intereses de los monopolios farmacéuticos.

Siento que mi misión moral como coach con PNL y además por experiencia propia es compartírtela. Nadie mejor que nuestro propio inconsciente sabe lo que necesitamos cambiar. Al escucharlo podemos descubrir el camino equivocado por el que estamos andando y, por libre albedrío, tomar la decisión de hacer los cambios necesarios, con lo cual nos evitaríamos enfermedades e infelicidad, que no son otra cosa que mensajes aniquilados de nuestro propio inconsciente.

Ojo, quiero que se me interprete adecuadamente. Estoy a favor de una cura real, verdadera y permanente. No estoy en contra de la medicina tradicional. Si es necesaria, hay que utilizarla.

Ahora que ya sabes qué es el inconsciente y por qué necesitamos escucharlo, es necesario que prestes atención a tus sueños, a tu intuición, a tu cuerpo. ¿Qué te dice? ¿Te duele algo? ¿Con qué frecuencia? ¿Son dolores recurrentes?

Luego, te recomiendo examinar tus pensamientos, tus sentimientos y emociones, así como tus acciones y reacciones. Descubre la relación que existe entre tus “dolores” y tu paradigma mental. Te sorprenderás. No aniquiles al mensajero, utilízalo para obtener lo que anhelas.

Recuerda que el inconsciente nos envía mensajes a través del cuerpo, a través de los sueños, y a través de nuestra intuición. Te recomiendo prestar atención a lo que tu inconsciente te está diciendo, te darás cuenta lo maravillosa que es nuestra manifestación divina. Como mencioné anteriormente, el inconsciente nos envía mensajes para nuestra supervivencia, nuestra salud, nuestro bienestar y nuestra felicidad. Es eso lo que tú quieres tener, ¿verdad?

Si estás listo/a para dejarte guiar por tu inconsciente para lograr tus metas, tanto en lo personal como empresarial, contáctame para darte una consulta gratuita. Nos vemos.

Fortuna.
Coach Internacional y Master Coach de Negocios con PNL