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Saber Perdonar es Saber Amarse a Uno Mismo  0

saber-perdonar-es-saber-amarse-a-uno-mismoEstimado/a Amigo/a,

Perdonar es sumamente importante para tener buena salud y ser feliz. Algunos dicen que saber perdonar es de sabios, otros, dicen que es de valientes. Personalmente, creo que saber perdonar es saber amarse a uno mismo, para luego, empezar a amar a los demás. Te lo explicaré en este artículo.

He oído decir en muchas ocasiones “ya lo he perdonado, pero no puedo verlo”, o, “ya lo perdoné pero no me olvido de lo que me hizo”, o, “aunque la perdone, nada volverá a ser como antes”, etc., etc., etc. ¿Te suena familiar?

Tal vez en este momento estés atravesando por una situación en la que necesitas perdonar y liberarte de esa carga pesada y lo intentas pero no logras conseguirlo…

En este artículo quiero compartir contigo una perspectiva sobre este tema con el afán de ayudarte a tomar conciencia de cómo saber perdonar es imprescindible para tener salud y felicidad. Además, para cumplir la ley divina, de amar al prójimo como a uno mismo.

Quiero empezar partiendo de la premisa “Quien sabe amar, sabe perdonar. Quien perdona, ama de verdad”. Además, quiero también invitarte a tomar en cuenta estas dos consideraciones: el amor y el saber perdonar vienen de nuestra esencia divina; el no perdonar, viene del ego. El amor nunca produce dolor; el ego, sí.

Ahora quiero que veas lo siguiente. El ego se manifiesta a través de la mente… te hace ver lo que “te hicieron” una y otra vez, te hace sentir lo que “viviste” una y otra vez, y te hace escuchar lo que te “dijeron” una y otra vez. ¿Verdad?

Es decir, es tu propia mente la que te lleva a “recordar” todo lo experimentado y no tu ser interno o tu conciencia.

Ahora, me gustaría que pienses en el proceso: tu ego controla tu mente. Tu ego es el conjunto de manifestaciones psicológicas indeseables, como la ira, el orgullo, el odio, etc. El ego, al ponerte las imágenes, las sensaciones, o las palabras mencionadas, te hace crear pensamientos que luego se convierten en sentimientos y/o emociones, luego estás se convierten en estrategias mentales, es decir, tu mente dice “te odio”’ “te detesto”. “eres un/una tal por cual”, “no quiero verte nunca más”, “no me interesa tu amistad”, etc. Ante estas estrategias mentales, tu conducta o tu comportamiento es de indiferencia, de desaire, de animadversión, de antipatía, de víctima, etc. ¿Cuál es tu resultado? Dolor, sufrimiento, enfermedad, e, incluso, la muerte.

Fíjate bien, que todo esto pasa en ti… en tu mente (pensamientos) y luego en tu corazón (sentimientos), y luego en todo tu cuerpo (estrategias mentales y comportamiento). No en la de la persona que no perdonas.

El hecho de que tu mente está gobernada por tu ego te hace sentir ira, enojo, orgullo, rencor, odio, y todo ese conjunto de sentimientos o emociones tóxicas que a lo único que te conducen es a la enfermedad e infelicidad. ¿Me sigues?

Ahora continuemos con el proceso.

Tú quieres liberarte. Te sientes mal, sientes que necesitas eliminar el rencor o el resentimiento que llevas dentro, ya que no te sirve para ser feliz; sino, por el contrario, solo te hace sentir infelicidad. Es tu ser interior, tu sabiduría divina o tu conciencia la que se manifiesta, y dices “de corazón te perdono”. ¿No es así? Y piensas que ya te liberaste…

Sin embargo, pronto ves a esa persona e inmediatamente empiezas a “recordar” lo que te hizo, vuelves a sentir nudos en el estómago, e incluso a recordar palabras que fueron y vinieron. Y nuevamente, empieza el círculo vicioso del resentimiento. Aunque en apariencia tú has perdonado, la realidad es que no lo has hecho, ya que cuando hay un verdadero perdón ya no vuelves a “vivir” lo experimentado. Mientras lo sigas sintiendo, tu perdón ha sido solo de palabra, no real.

¿Qué ha sucedido?

Aunque te suene extraño, lo que ha sucedido es que has perdonado con el corazón.

¿Qué significa esto?

Significa que el ciclo del resentimiento no empieza en el corazón, sino en la mente. Es allí donde se encuentra la raíz de la situación. Eso trae como consecuencia que al perdonar con el corazón no estás haciendo un verdadero o total perdón, sino un perdón irreal o parcial.

El verdadero perdón es aquel que se hace desde la mente, no desde el corazón. ¿Sorprendido?

Me imagino que te debes haber quedado con la boca abierta. Yo también me quedé sorprendida al conocer esto, y por ello te lo comparto, para que sepas perdonar, tu vida cambie, tengas salud y seas feliz.

 De hecho, al perdonar con la mente podemos generar sentimientos y emociones positivas que nos ayudarán a sentirnos bien, sanos y felices. Recuerda esto: Los sentimientos se derivan de los pensamientos. Si nuestros pensamientos son de ira, de odio, de rencor, los sentimientos o emociones también lo serán. Por el contrario, si nuestros pensamientos son de alegría, de amor, de agradecimiento, nuestros sentimientos o emociones también lo serán, y tendremos salud, bienestar y felicidad. La pregunta es, ¿Qué sentimientos quieres tener tú?

Quizás ahora puedas ver que mientras se está viviendo con el rencor o el resentimiento no hay cabida para el amor. Lo peor de todo es que el rencor y el resentimiento nos producen enfermedad…

Ahora bien, cuando hablo de resentimiento, no solo me refiero a lo que has vivido en los últimos dos o tres años de tu vida. En realidad, me refiero a todas las experiencias no digeridas apropiadamente desde que te encontrabas en el vientre materno, es decir desde las dos semanas de gestación.

Todas las experiencias vividas desde ese momento están guardadas en nuestra neurología. Como mencioné en un artículo anterior, nuestro cerebro guarda todas nuestras experiencias en forma de circuitos neuronales. Esos circuitos son activados por la mente y sabotean nuestra salud, nuestro bienestar y nuestra felicidad.

Esto generalmente se hace en un proceso totalmente inconsciente, es por ello que muchas veces aunque no recordamos los eventos, guardamos resentimientos, y actuamos de una forma o de otra que no es la más apropiada, sin darnos cuenta.

Así, por ejemplo, supongamos que de niño viviste una mala experiencia con las personas que te criaron que te dejó un sabor amargo. Aparentemente lo olvidaste al trascurrir de los años; sin embargo, tu cerebro lo tiene registrado, y tu mente generará el mismo sabor amargo cada vez que active el circuito neuronal archivado. Ese sabor amargo, puede convertirse en gastritis, problemas de colesterol, diabetes, hipertensión arterial, etc.

Asimismo, ese sabor amargo se puede convertir en un tumor o en el peor de los casos en cáncer. Así es. El cáncer es una enfermedad causada por el resentimiento. La biogenética ha demostrado que las denominadas enfermedades degenerativas tienen una causa emocional, esa emoción (negativa) en el caso del cáncer es el resentimiento.

Para saber perdonar, por tanto, necesitamos realizar un trabajo mental; es decir, necesitamos cambiar los circuitos neuronales que activan experiencias vividas. Esa es la manera de lograr que después de perdonar a alguien sientas amor por ese alguien al verlo, y no lo vivido anteriormente.

Sentirás amor porque tu ego ya no tendrá ninguna vía para expresarse, ya que al cambiar los circuitos neuronales, cambias la vía de manifestación del ego, y nace, en su lugar, una nueva vía dirigida por la conciencia o tu sabiduría divina o ser interior, de la cual emana solo amor, ese amor va hacia ti mismo primero y luego hacia los demás. ¿No te parece maravilloso? Se cumple el mandamiento divino.

Lo que trato de ilustrarte es que saber perdonar es un trabajo mental que te conduce a amarte a ti mismo. No se puede realizar un perdón verdadero sin hacer cambios en nuestra neurología o circuitos neuronales. No hay un verdadero perdón en donde no fluya el amor. Como dije al inicio, saber perdonar es saber amarse a uno mismo.

Seguramente te debes estar preguntando, ¿Cómo hago este cambio, verdad? Bueno, en PNL existe una técnica muy efectiva para hacer un verdadero perdón, y como coach internacional con PNL certificada, me dará muchísimo gusto colaborar contigo en la aplicación de esta poderosa técnica.

Así que si tú quieres ver los beneficios que te traerán el saber perdonar, aquí está tu oportunidad. ¿Estás listo/a para empezar? Contáctame.

Fortuna.
Coach Internacional con PNL.