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Uso del Inconsciente con Conciencia  0

uso-del-inconsciente-con-concienciaEstimado/a amigo/a,

En el artículo anterior te mostraba lo que es el inconsciente y por qué necesitamos escucharlo. En esta ocasión profundizaré el tema del uso del inconsciente con conciencia por considerarlo de gran importancia.

Pero antes, me gustaría que veas que tanto la mente consciente como la mente inconsciente pertenecen al plano mental, un plano diferente al plano de la conciencia. El plano mental pertenece a lo humano, a lo terrenal, en tanto que el plano de la conciencia pertenece a lo divino.

La conciencia utiliza la mente inconsciente como vehículo de conexión entre la parte humana y la parte divina. De hecho, es a través de nuestro inconsciente que estamos conectados con Nuestro Supremo Creador. La conciencia, nuestra parte divina, nos envía mensajes a través de la mente inconsciente para nuestro bienestar, salud y felicidad.

Ahora bien, la mente consciente, como lo manifesté en mi anterior artículo, es aquella que piensa, la que razona, la que usa la lógica, en donde se desarrolla el intelecto, y las inteligencias lógico-matemática y lingüística. Esta mente consciente se relaciona con el lado izquierdo del cerebro.

La mente consciente nos conecta con el mundo terrenal a través de los sentidos, y estoy convencida que su función es apoyar a la mente inconsciente a cumplir su misión. Ella se alimenta de los cinco sentidos, es por ello que necesita ver, sentir y escuchar.

Por su parte, la mente inconsciente, es aquella que “no piensa”, no razona, es analógica, es de visión holística, y es donde se desarrolla la creatividad, los dones innatos, talentos, virtudes y otras inteligencias, tales como la intrapersonal, la social, la espacial, la musical, etc. Es también donde se utiliza los supra-sentidos, como el oído oculto, la clarividencia, la intuición, etc., y en donde se desarrolla ese gran sentimiento al que denominamos amor. Hablar de la mente inconsciente es hablar del uso del lado derecho del cerebro.

Estudios en el plano de la psicología nos revelan que el uso que damos de la mente consciente es tan solo de un 3~5 por ciento. En tanto que el de la mente inconsciente es de un 97~95 por ciento. ¿Te imaginas lo poderosa que es? De hecho, la mente inconsciente es la que gobierna nuestra vida en mayor medida según lo que almacenemos en ella; es por ello que necesitamos hacer uso del inconsciente con conciencia.

Al solo desarrollar las inteligencias lógico-matemática y lingüística estamos usando un porcentaje muy reducido de nuestro potencial, dejando a un lado las otras inteligencias, la creatividad y los dones naturales “al olvido”, trayendo como consecuencia la frustración e infelicidad en nuestra existencia.

Algunos opinan que la mente inconsciente es mucho más “lista” que la mente consciente. Por ejemplo, hay estudios que dicen que la mente consciente tiene una capacidad de procesamiento de unos 2.000 bits por segundo, por el contrario la mente inconsciente es capaz de procesar hasta 4.000.000.000.000 de bits por segundo (4 billones) o, dicho de otra manera, la mente inconsciente es capaz de procesar 2.000.000.000 millones de veces más bits por segundo que la mente consciente (espero no haberme equivocado con la división).

Independientemente de los ceros, lo que quiero decir es que nuestra mente inconsciente capta una vez y guarda toda la información que recibe en forma de circuitos neuronales, y sería como la “chica lista” de la clase; mientras que la mente consciente es como aquella chica que repite de clase; sin embargo, confiamos mucho más en los apuntes de la repetidora que de “la lista”.

Si bien nuestra mente inconsciente es la lista, es necesario que tengamos cuidado con lo que ella almacena, dado que “no razona”, “es literal” y tampoco no tiene “sentido del humor”, y te conducirá por la vida con lo que ella considere es lo mejor para ti, según su propio repertorio.

Lamentablemente, el mundo se ha convertido en un mundo “izquierdo”, en donde la escuela, institución importante de la sociedad, juega un rol muy importante al hacer hincapié en el uso del lado izquierdo del cerebro. Necesitamos que el mundo equilibre su uso del cerebro, necesitamos usar el lado derecho de nuestro cerebro, y hacer uso del inconsciente con conciencia.

Valoramos más lo que la gente dice desde el punto de vista meramente lingüístico pero no lo emocional (supra lingüístico) que viene de él/ella con el propósito de comprenderlo; es decir, sin considerar por qué dice lo que dice, qué pensamientos o sentimientos hay detrás de esas palabras o frases expresadas (Inteligencia social), y sin tener en cuenta de qué manera nosotros manejamos la recepción de sus palabras o frases (inteligencia intrapersonal).

Uno no se da cuenta de todo” -Roussseau. Yo agregaria, “uno se da cuenta de nada”.

Al hacer uso del inconsciente de manera consciente, podemos no solo vivir más sanos, sino también en paz y armonía con nosotros mismos y con los demás. Estoy segura que podríamos evitar las guerras, enfrentamientos, violencia, divorcios, etc.

Te pondré un ejemplo.

 Una persona que no ha desarrollado la inteligencia social desconoce, entre otras cosas, cómo comunicarse con los demás. Sin mala intención, transmite un mensaje “a su estilo”, utilizando un canal de comunicación y palabras inapropiadas para sus interlocutores. A su vez, los receptores del mensaje, que no han desarrollado la inteligencia intrapersonal, mal interpretan el mensaje recibido. Como consecuencia, se genera un sentimiento de antipatía, discordia, resentimiento, desarmonía, etc., con lo cual se deterioran sus relaciones.

Sabemos bien que no hay palabra mal dicha, sino mal interpretada. ¿De dónde viene la mala interpretación? De la mente lógica, egocéntrica, que está llena de juicios, valoraciones, creencias, instrucciones, quejas, sensaciones, etc.

Solemos pensar ante una palabra o frase que no nos gusta, “él/ella no me quiere, no le caigo bien, me odia, me quiere ver mal, etc.”, ¿no es verdad? Nunca pensamos o nos preguntamos, “qué está sintiendo él/ella para decir lo que dijo y de qué manera puedo ayudarle a sentirse mejor”…

Este es un escenario de la vida diaria, donde quiera que nos encontremos; en el hogar, en la escuela, en el centro laboral, de estudios, etc. ¡Cuántos divorcios, suicidios, guerras, etc., podrían evitarse! La mayoría de conflictos humanos se originan por la carencia de inteligencia intrapersonal y social. Es decir, por la falta de uso del lado derecho del cerebro.

¿Dónde aprendemos a desarrollar la inteligencia social? ¿Dónde a desarrollar la inteligencia intrapersonal? ¿Cómo aprendemos a desarrollar el amor, si vemos que se va perdiendo generación tras generación?

La escuela se enfoca en enseñarnos a leer y a escribir, principalmente. De hecho, el paso de un grado a otro se basa en qué tan bien podemos desarrollar operaciones matemáticas así como lingüísticas. ¿Te imaginas cómo sería el mundo si  la escuela evaluara a sus estudiantes por qué tan creativos son o qué tan buenas relaciones humanas desarrollan, o qué tanto crecimiento personal han desarrollado?

Es indudable que hemos hecho a un lado el uso del inconsciente con conciencia. Mas, mientras existamos, podemos hacer algo.

Ahora bien, quizás te estés preguntando si el inconsciente trabaja y cómo… El inconsciente trabaja pero a su libre albedrio, no bajo nuestro control, si cabe esta palabra. Es decir, nuestro inconsciente trabaja de manera “inconsciente”, valga la redundancia, y espero estarme haciendo entender.

Es por ello que necesitamos hacer uso del inconsciente con conciencia. ¿Qué significa esto? Significa que necesitamos volvernos menos analíticos, menos lógicos, menos razonativos, y dejar que nuestra creatividad se manifieste, que nuestros dones, talentos, virtudes y supra sentidos se desarrollen, que florezca el amor en nosotros.

Algo muy curioso que me gustaría mencionar aquí es que normalmente relacionamos el sentimiento del amor con el corazón; sin embargo, estudios científicos recientes revelan que el amor tiene como base el lado derecho del cerebro; es decir, que no sentimos con el corazón, sino con el cerebro.  ¿Qué piensas de ello?

La historia nos muestra cómo la lateralización del hemisferio cerebral izquierdo del mundo ha desarrollado violencia y guerras. Desde mi punto de vista, la actual crisis social es simplemente reflejo de esta lateralización.

Podemos ver cómo personas que a veces tienen muchos títulos académicos, una vasta instrucción, son muy intelectuales, pero analfabetos de sí mismos y sociales. Muchos de ellos son muy poco amables, o sociables, e incluso tienen dificultades para ser exitosos y felices. Hace muchos años atrás escuché que un estudio mostraba que estudiantes A o A+ en la escuela no eran necesariamente exitosos en la vida.

La historia, por su parte, nos cuenta que muchos que abandonaron la escuela desarrollaron su genialidad, como por ejemplo, Albert Einstein, a quien incluso se le consideró retardado mental.

Sé que existen personas que por naturaleza son “lógicas”, pero ello no significa que no puedan aprender a usar su inconsciente con conciencia.

De hecho, personalmente soy de este tipo de naturaleza. Sin embargo, he aprendido a meditar, a desarrollar mis supra-sentidos, y también estoy en el proceso de desarrollar mis otras inteligencias. Todo es cuestión de decisión y acción.

A través de la meditación podemos hacer uso del inconsciente con conciencia, así como también de otro tipo de prácticas holísticas como la de trabajo con los chacras, silenciar la mente consciente, estar en recuerdo de sí, disolución del ego, koan(es), mantras, descubrir quién eres y cuál es el propósito de tu vida y cumplirlo; o prácticas tan simples rutinarias como cepillarnos los dientes o peinarnos con la mano contraria a la que normalmente lo hacemos; tocar un instrumento musical, escuchar música clásica, danzar; o usar técnicas para desarrollar la creatividad sin pensar, etc.

¿Conoces tú alguna práctica adicional que te gustaría mencionar? Te invito a compartirla.

Usar nuestro inconsciente con conciencia y equilibrar el uso de nuestro cerebro nos permite ser más inteligentes, estar en armonía con nuestro ser interno, la naturaleza y los demás, y, con ello, en paz. Nos permite ver el mundo desde una óptica diferente, sin números ni letras, que nos conduce al bienestar, a la vida y a la felicidad.

Finalmente, el uso del inconsciente con conciencia nos conecta espiritualmente con Nuestro Supremo Creador, con Nuestro Padre, por lo que considero que esa es una de las razones principales para hacerlo.

Si no es para re-ligarnos con Él, ¿para qué entonces existimos?

Si lo que te he compartido a través de este artículo resuena en tus oídos, contáctame para darte una consulta gratuita de coaching con PNL, la herramienta más poderosa que puedes emplear hoy en día para hacer uso del inconsciente con conciencia. Nos vemos.

Fortuna.

Coach Internacional y Master Coach de Negocios con PNL

La Influencia de Tu Paradigma Mental En Tu Camino Hacia La Prosperidad  2

El ser humano es como una planta que nace para dar frutos. Ella nace, germina y se expande para servir a otros en diferentes formas.

De la misma manera el hombre está supuesto a nacer, germinar y expandirse para servir a otros. De esa forma puede ser retribuido. La Ley Cósmica Universal le da lo que se merece según sus acciones. Sin embargo, la mayoría de las personas no reciben nada ni mucho menos lo que esperan o desean.

Tradicionalmente se dice que “no avanzan” porque su paradigma mental los tiene encasillados, los paraliza y no les deja lograr sus propósitos.

En realidad el hombre es producto de su paradigma mental. “Dime lo que piensas y te diré quién eres”.

Y partiendo de esta premisa es necesario determinar qué es el paradigma mental y cuáles son sus componentes.

Para esto, analizaré un poquito y partiré de la premisa que eres producto de tus pensamientos.

Pero, ¿de dónde provienen los pensamientos? Los pensamientos son manifestaciones de los diferentes defectos sicológicos que todo ser humano tiene en su interior. Comúnmente son conocidos como los Pecados Capitales.

Los seres humanos al nacer traen en su interior una semilla llamada conciencia. Esta semilla es la expresión divina que todos traemos como calidad de humanos.

Lamentablemente la conciencia, en la mayoría de los casos, se encuentra encasillada, enjaulada por elementos indeseables que nos gobiernan y nos hacen actuar de manera contraria a nuestros deseos.

Los pecados capitales son como una maleza que rodea a la semilla divina impidiéndole germinar y expandirse. Por esa razón la semilla no se manifiesta. Los que se manifiestan son los defectos en forma de pensamientos, que luego adquieren forma de sentimientos y por último de acciones.

Cada manifestación de un defecto o de cada uno de los defectos va constituyendo nuestro paradigma mental.

Desde este punto de vista, el paradigma mental se alimenta y retroalimenta desde la manifestación de cada uno de los defectos sicológicos del ser humano.

El paradigma mental es pues el conjunto de elementos que conciente e inconscientemente están almacenados en nuestra mente y que afloran de manera conciente e inconsciente en cada instante de nuestra existencia.

Es el conjunto de pensamientos: valoraciones, mitos, creencias, dudas, temores, etc., etc., etc. que almacenamos desde nuestra niñez y que expandimos hasta que dejamos de existir.

¿Cómo adquirimos el paradigma mental?

Lo adquirimos desde niños, escuchando, en primer lugar, a los que nos rodean. En segundo lugar, permitiendo que nuestros defectos sicológicos nos gobiernen. En tercer lugar, siguiendo las tendencias de la mayoría de la población.

Como mencione anteriormente, el paradigma mental corresponde a pensamientos o manifestaciones que se relacionan estrechamente con los denominados “pecados capitales”.

Desde tu nacimiento has estado expuesto a una serie de ideas, creencias y mitos, los cuales se han ido constituyendo en tu conjunto de valores. Estos valores se arraigan y enclaustran en tu mente y delimitan tu existencia. Constituyen tu paradigma mental, que no viene a ser otra cosa más que la forma como ves el mundo, tu cosmovisión.

No eres consciente de esto, sin embargo su influencia es nefasta.

Son creencias, mitos o valores que adquiriste de forma inconsciente de tus padres, familiares y/o personas cercanas a tí desde tus primeros años de vida.

Desde niños y de instante a instante, las manifestaciones de estos defectos germinan y se van reforzando por el paradigma mental de padres y familiares, maestros de escuela y demás personas cercanas y de influencia en nuestras vidas, y, poco a poco, a medida que se van “engordando”, también van multiplicándose y luego expandiéndose.

Es de esa manera como una persona empieza a formar su paradigma mental.

Poco a poco, el ser humano empieza a almacenar un conjunto de valoraciones, mitos, creencias, dudas, temores, etc.; y, sin darse cuenta, empieza también a expandir elementos negativos.

Como resultado de esta expansión, no obtiene lo que desea o anhela, pues la Ley Universal le retribuye dándole lo que expande, no lo que desea.

Tu paradigma mental se alimenta y retroalimenta en cada momento de tu vida y en esa alimentación y retroalimentación es que te perjudica o favorece. Según sea esto, te conviertes en una persona exitosa o fracasada.

Por lo general, la mayoría de las veces no eres consciente de esta situación, razón por la cual tu paradigma mental te esclaviza y paraliza, imposibilitándote de toda posibilidad de éxito y autorrealización personal.

Por ejemplo, cuando piensas, “el dinero es el causante de todos los males” tienes un pensamiento que corresponde a una valoración que adquiriste sobre el dinero.

Esta valoración corresponde a una manifestación del defecto psicológico “envidia” y que, de manera inconsciente, lo tomaste de padres o familiares cercanos y del grupo social al cual perteneces y lo repites también de manera inconsciente.

Este pensamiento, guardado en el interior de tu mente, en determinado momento aflora, justo cuando hay otra manifestación de algún otro defecto en relación con el dinero.

Otro ejemplo, cuando dices, “no tengo tiempo”. Este pensamiento corresponde al defecto pereza y al miedo. También lo tomaste inconscientemente de los demás y lo repites de manera inconsciente y automática.

En realidad, las personas al decir esta expresión lo que están haciendo es evadir una acción o una responsabilidad consigo mismas, sea por pereza o por temor.

¿Por qué? Porque cambiar de vida requiere esfuerzo y cuando el defecto pereza te gobierna, entonces hay miles de “razones” para no hacer algo.

¿Cuál es la solución?

La solución es realizar un proceso de reestructuración del paradigma mental.

Mediante la reestructuración del paradigma mental puedes cambiar lo que expandes, puedes también cambiar tu realidad.

Puedes poner en armonía tu conciente e inconsciente. Puedes también armonizar tu mente con tu corazón. El resultado será favorable.

¿Cómo reestructurar tu paradigma mental?

Es necesario, en líneas generales, limpiar de toda esa “maleza” que rodea tu semilla divina llamada conciencia para que se manifieste tu parte divina. De esa manera podrán germinar y expandirse tus talentos y virtudes.

De esa forma podrás expandir elementos positivos y la Ley Universal te retribuirá de la misma manera.

Es imprescindible que entres en un estado de auto observación para poder realizar este proceso de manera efectiva y productiva. La auto observación tiene que darse de instante en instante.

Estar atento a cada una de las manifestaciones de tu mente es tu trabajo.

También es necesario que adoptes una fortaleza interna para que dé fuerza a tu voluntad. Sin voluntad suficiente no habrá buen resultado.

¿Cuáles son los pasos?

En primer lugar, descubrir el conjunto de elementos que conforman tu paradigma mental.

Es necesario conocer cuáles son todos los pensamientos que constantemente afloran en tu mente, incluyendo los positivos.

En segundo lugar, identificar los elementos negativos que quieres cambiar. Todos y cada uno de los pensamientos negativos.

En tercer lugar, eliminar estos elementos negativos. Al eliminarlos dejarán un espacio vacío que será ocupado por los nuevos elementos que germinen. La conciencia se enriquece y fortalece. Despierta.

En quinto lugar, alimentar eficiente y adecuadamente a los elementos que empiezan a nacer para fortalecerlos y enriquecerlos.

En sexto lugar, expandirlos, tanto a nivel oral por medio de las palabras habladas, como a nivel escrito por medio de las palabras escritas.

¿Cómo descubrir y/o conocer cuál es tu paradigma mental?

Como dije anteriormente, es necesario estar en un estado de auto observación.

Es imprescindible examinar muy detenidamente cada elemento que conforma tu paradigma mental.

Esto se logra a través de una serie de prácticas y de ejercicios mentales.

Empieza a notar y a anotar cada uno de los pensamientos que afloren en tu mente en cada momento de tu vida.

Por ejemplo, al momento de levantarte, de desayunar, de ir a trabajar, de almorzar, de trabajar, de descansar, de volver a casa, de estar con alguien, etc.

¿Por qué es necesario reestructurar tu Paradigma Mental?

Como dije anteriormente, cada una de las manifestaciones de los defectos sicológicos se presenta primeramente en forma de pensamientos. Si estos no son controlados, entonces pasan a manifestarse en forma de sentimientos y de allí redunda en las acciones.

Si se generan pensamientos negativos, entonces se generaran sentimientos negativos y se tendrán acciones negativas.

De allí la importancia de aprender a reestructurar tu paradigma mental, pues al hacerlo, estás modificando tus acciones y también lo que expandes.

Al permitir que tu conciencia se manifieste, es decir, al permitir que germinen, se enriquezcan y expandan elementos positivos (talentos y virtudes), entonces eso mismo vendrá a tí. Tus deseos se materializan.


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A tu servicio siempre,
Fortuna.
Tu Mentora de Vida y Negocios.