Consecuencias de no amamantar. Madre y bebé.

Consecuencias de no amamantar. Madre y bebé.

Salud emocional para mamá

Anteriormente escribimos sobre las consecuencias de no amamantar. En este artículo trataremos las consecuencias emocionales de la madre cuando no es posible amamantar a su bebé.

Cuando un bebé tiene dificultades para amamantar, el estrés de su madre es visible y casi palpable. La madre tiene un instinto inherente a nutrir a su hijo, y una interrupción en ese deseo puede tener profundos efectos psicológicos. Este año, Cristina Borra y sus compañeros publicaron un estudio extremadamente importante sobre el seguimiento de estos impactos. En este estudio, las tasas de depresión posparto materna se midieron en relación con el éxito de la lactancia materna. Las madres con la tasa más baja de depresión postparto materna eran las madres que tenían la intención de amamantar y lo hicieron con éxito. Las madres con la tasa más alta de depresión post parto materna eran las madres que tenían la intención de amamantar, pero no lo hicieron o no pudieron. Su riesgo de depresión postparto materna era el doble que el del grupo de control. Es un número alarmante que no podemos ignorar. Un estudio similar analiza lo que sucede con la lactancia materna cuando una madre tiene un diagnóstico de depresión postparto materna.

El Dr. Stuebe y sus compañeros descubrieron que, en casos de lactancia interrumpida, la duración media de la lactancia materna era de 1,2 meses. La duración media de la lactancia materna en las personas sin interrupción de la lactancia fue de 7 meses. En el artículo, también encontró que las madres con un diagnóstico de depresión postparto tenían una mayor incidencia de lactancia interrumpida.

El artículo final es, en nuestra opinión, el más fascinante. Si bien se trata de un estudio con animales, el Dr. Hinde y sus compañeros examinaron los periodos en los que la madre no atendía a su bebé, el mono Rhesus y midieron los niveles de cortisol en la leche de mamá. Luego demostraron que los monos con altos niveles de cortisol en su leche materna tenían bebés “nerviosos” y los bebés expuestos a baja leche materna cortisol eran más “seguros”. Los niveles de cortisol a menudo son altos en aquellos que sufren algún tipo de problemas físicos o psicológicos, por lo que entender el impacto del cortisol es de especial interés. Es importante reconocer que las implicaciones del cortisol con respecto a la lactancia materna todavía no están completamente claras, por lo que es necesario realizar más investigaciones.

Salud emocional para el bebé

Desde una perspectiva biológica, uno de los instintos humanos más básicos es la necesidad de amamantar. Puede que hayas visto a un recién nacido arrastrándose por el pecho de una madre y enganchándose en el pecho sin ayuda. Es una función innata para los bebés. Cuando se interrumpe la lactancia materna, sabemos cómo puede afectar a la forma en que el bebé se alimenta, pero no tenemos datos que muestren cuánto sufre el bebé cuando se interrumpe esta necesidad funcional básica. En 2012 se publicó un documento muy interesante sobre cómo se mide el estrés del bebé, que estudió los niveles de estrés del lactante y de la madre cuando intentaron un programa de entrenamiento del sueño autoestablecido (como Cry It Out). Lo que se encontró fue que cuando la madre y el bebé estaban luchando activamente a través del programa de entrenamiento, sus niveles de cortisol (una hormona fácilmente medible) eran ambos muy altos. Una vez que el bebé fue “entrenado” y mamá se mudó a su propio dormitorio, sus niveles de cortisol se normalizaron, pero los niveles del bebé permanecieron elevados incluso sin signos de angustia (aparentemente entrenamiento “exitoso”).

¿Cómo se relaciona esto con la lactancia materna? Los bebés que tienen dificultades para amamantar están en aflicción activa, similar al bebé abandonado. Una función humana básica (como la proximidad de los padres durante el sueño o la lactancia materna) fácilmente se interrumpe, y los niveles de cortisol pueden aumentar. En algún momento, podemos ser capaces de medirlo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *